Salud mental

Tipos de psicología: ¿cuántos y cuáles son?

Tipos de psicología: ¿cuántos y cuáles son?
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Buencoco
Artículo revisado por nuestra redacción clínica
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Publicado el
28.9.2023

La psicología (palabra que deriva del griego y tiene el significado de "discurso sobre el alma") es la ciencia que estudia las dimensiones consciente e inconsciente de las emociones, los pensamientos, el comportamiento y los trastornos relacionados. 

Los diferentes tipos de psicología que se han desarrollado desde el nacimiento de esta disciplina, que cuenta con varias ramas y metodologías dentro de ella, tienen el mismo objetivo final: promover el bienestar del individuo y la mejora de su calidad de vida, ocupándose de los procesos de la mente, el comportamiento y las relaciones.

A partir de esta breve definición, se puede entender cómo los campos de aplicación de la psicología son múltiples, hasta el punto de dar lugar a varias ramas de la psicología, especializadas en diferentes sectores. Pero entremos en detalle para descubrir cuántas ramas de la psicología existen y cuál es el papel del psicólogo en cada una de ellas.

Ámbitos de aplicación de la psicología

¿Cuáles son los principales campos de la psicología? ¿Y cuántos tipos de psicólogos hay? Hay muchas orientaciones psicológicas diferentes. He aquí una breve lista de las principales:

  • Psicología clínica: el enfoque clínico se ocupa de los problemas de adaptación, los trastornos del comportamiento y todas las demás condiciones de malestar y angustia psicológicos, con el fin de restablecer el bienestar y el desarrollo cognitivo, emocional y relacional. El psicólogo clínico también se ocupa del psicodiagnóstico, es decir, del diagnóstico de los trastornos psicológicos mediante instrumentos normalizados y validados.
  • Psicología del trabajo y las organizaciones y psicología ocupacional: estudia la relación entre la persona, el trabajo y los contextos organizativos. Se ocupa de aumentar la eficacia del rendimiento y el bienestar de los trabajadores, así como de la orientación profesional, el asesoramiento profesional y la formación.  El psicólogo de empresa, en definitiva, estudia el comportamiento de la persona en el contexto laboral, ocupándose también de los problemas que puede causar el trabajo, como el burnout.
  • Psicología del desarrollo: se ocupa de los procesos de formación y desarrollo mental y emocional de niños y adolescentes, tratando por ejemplo problemas como diversas formas de discapacidad, trastornos específicos del aprendizaje, trastorno negativista desafiante, y ofreciendo también su experiencia a escuelas e instituciones.
  • Psicología jurídica y/o forense: a menudo confundida con la criminología, se ocupa de los procesos cognitivos, emocionales y conductuales relevantes para la administración de justicia, interactuando con todos los participantes en el proceso judicial, como acusados, testigos, perjudicados, abogados y jueces. El psicólogo forense puede ser llamado para determinar la integridad psicológica del acusado y redactar informes de testigos (por ejemplo, en casos de feminicidio, asesinato, agresión y violencia).
  • Psicología de emergencias y catástrofes: interviene en situaciones extremas como catástrofes naturales, guerras, accidentes, trabajando por ejemplo en la prevención del trastorno de estrés postraumático. Se dirige tanto a los implicados directamente en la situación (las llamadas víctimas primarias) como a los que fueron testigos indirectos (como por ejemplo familiares, definidos como víctimas secundarias) o a quienes fueron los rescatadores (víctimas terciarias).
  • Psicología deportiva: estudia los procesos cognitivos, emocionales y conductuales asociados al rendimiento de los deportistas y los equipos. El psicólogo del deporte se ocupa del apoyo y el entrenamiento de los deportistas, ocupándose de su preparación mental para la competición. En los deportes de equipo, interviene en la dinámica de grupo y el liderazgo.
  • Psicología ambiental: estudia el bienestar humano en relación con el entorno sociofísico en el que está inserto, ocupándose por ejemplo de la ecoansiedad.
  • Psicología de la salud: se ocupa de identificar los factores psicológicos relevantes para la promoción y el mantenimiento de la salud desde una perspectiva biopsicosocial. El psicólogo de la salud también interviene en las creencias y actitudes que pueden conducir a determinados comportamientos de riesgo para la salud, como la percepción errónea de los efectos de las drogas en el organismo.
  • Psicología geriátrica o del envejecimiento: se ocupa de la última fase de la vida y de los problemas psicológicos que pueden estar relacionados con ella, como: el deterioro cognitivo, el aislamiento social, los problemas médicos, las etapas del duelo o el miedo a la muerte.
  • Psicología social: la psicología social, en palabras de Gordon Allport, "es la investigación científica de cómo los pensamientos, sentimientos y comportamientos de los individuos se ven influidos por la presencia objetiva, imaginaria o implícita de los demás". Los psicólogos sociales se ocupan de temas como el racismo, la discriminación o la conformidad.
  • Psicología comunitaria: presta atención a los contextos socioculturales, económicos, organizativos y territoriales en los que se manifiestan los problemas psicológicos, haciendo hincapié en que el origen del sufrimiento humano no es solo intrapsíquico. El psicólogo comunitario pretende, por tanto, promover el empoderamiento de las comunidades y de las personas que las habitan.

Orientaciones teóricas de la psicología

Una vez vistas, a grandes rasgos, algunas ramas de la psicología, veamos ahora los tipos de terapia psicológica. Cada psicólogo, al término de su formación universitaria, puede recibir una formación específica en psicoterapia, seleccionando el enfoque que mejor se adapte al perfil profesional que desea lograr. Estos son algunos de los enfoques en los que se puede especializar:

  • Enfoque sistémico constructivista: este enfoque identifica el sistema de recursos del paciente, centrándose en el papel del lenguaje y las relaciones, en la terapia y en los contextos sociales (en primer lugar la familia).
  • Enfoque sistémico-relacional: considera al paciente y sus problemas en relación con el contexto sociocultural, que debe ser analizado y comprendido. La persona nunca es vista como un individuo, sino como parte de un sistema de influencias recíprocas.
  • Enfoque cognitivo-conductual: los enfoques cognitivo y conductual se utilizan conjuntamente sobre la base de la correlación entre comportamiento, emociones y pensamientos. Las creencias que tenemos influyen en nuestras emociones y comportamientos mucho más que los acontecimientos externos (que siempre interpretamos en función de esas mismas creencias). Este enfoque está basado en el conductismo y el cognitivismo.
  • Enfoque psicodinámico-psicoanalítico: la psicodinámica evoluciona a partir del modelo del psicoanálisis y analiza los movimientos que se producen entre el inconsciente y la conciencia. Se considera que los problemas psicológicos tienen su origen en un conflicto entre diferentes partes del yo, investigando sus causas a partir de experiencias infantiles. La interpretación representa una de las principales herramientas de intervención.
  • Enfoque psicoanalítico-relacional: este tipo de análisis psicológico se centra en las relaciones con el otro, aunque solo sean imaginarias, y las utiliza en la realización de entrevistas y en la comprensión del origen y la gestión de los trastornos psicológicos y las dificultades relacionales (por ejemplo, en la relación madre e hija).
  • Enfoque analítico-transaccional: analiza el funcionamiento de la personalidad a través de "los estados del yo", partiendo de la base de que en cada uno de nosotros existen 3 estados fundamentales, como padre, adulto y niño. Un principio central es el de okness: cada persona está bien y como persona dotada de valor y dignidad humana.
  • Enfoque Gestalt: es un tipo de psicoterapia derivada del psicoanálisis, pero perteneciente a las escuelas humanistas. El enfoque del trabajo terapéutico es experiencial y el psicoterapeuta participa activamente en estimular a la persona para que tome conciencia de sí misma y se ponga en contacto con el entorno expresando sus necesidades.
  • Enfoque cognitivo-constructivista: para el enfoque constructivista, el sufrimiento psicológico es el resultado de la forma en que cada persona interpreta el mundo y da sentido a sus experiencias vitales basándose en sus constructos de personalidad. La tarea del terapeuta de orientación constructivista es ayudar a la persona a aumentar la conciencia de sus propios patrones de pensamiento y ayudar a reconocer y regular las emociones resultantes.
  • Enfoque breve focalizado: se trata de un enfoque psicológico centrado en el foco, es decir, en la identificación del problema principal para el paciente en ese momento. Prevé una terapia breve basada en el aquí y ahora que utiliza los recursos del paciente. El objetivo es poder resolver el problema presente y hacer que el paciente sea capaz de utilizar esos recursos también en el futuro.
tipos de psicologia
Foto de Pixabay

Hay otras especializaciones que un psicólogo puede adquirir. Para ello en España existen formaciones específicas, postgrados y másteres, como por ejemplo:

  • Sexología: es una rama amplia que implica también la interacción con aspectos médicos y socioculturales. Se ocupa de trastornos de la esfera sexual (por ejemplo, disfunción eréctil y anorgasmia) vinculados a síntomas psicosomáticos y no estrictamente orgánicos, y de cuestiones relacionadas con la sexualidad como la identidad de género, la asexualidad, la disforia de género, etc.
  • Psicología perinatal: se ocupa de acompañar a los padres durante el periodo perinatal, que va desde antes del nacimiento hasta los 4 años. El psicólogo perinatal se ocupa de promover los procesos de desarrollo de bebés y niños y el sistema de relaciones que les rodea.
  • Psicooncología: intervención psicológica especializada para apoyar la adaptación de la persona a la enfermedad oncológica como acontecimiento traumático y desestabilizador.

¿Cuándo acudir a un psicólogo?

A la vista de la breve lista sobre qué y cuántos tipos de psicología existen, cabe preguntarse: ¿cuándo ir al psicólogo? Para cada necesidad, siempre es posible encontrar al profesional que puede ayudar.

Es evidente que las disciplinas psicológicas y las distintas ramas de la psicología ofrecen un amplio abanico de posibilidades para abordar y gestionar distintas cuestiones, ya sean trastornos clínicamente relevantes o problemas, grandes y pequeños, que afectan a distintos ámbitos de la vida. 

Por eso, la elección del psicólogo en el que confiar, a priori, puede resultar complicada. Sin embargo, para facilitarte el proceso, Buencoco ha creado un sistema de matching que permite a la persona que decide acudir a terapia encontrar al profesional más adecuado a sus necesidades y preferencias. ¿Cómo funciona? Basta con rellenar el cuestionario y se te asigna un psicólogo o psicóloga con quien realizar una primera entrevista cognitiva gratuita. En esa primera consulta podrás comentar tus inquietudes, objetivos y aclarar todas tus dudas con la persona experta en salud mental.

Los tipos de asesoramiento psicológico, dependiendo del tipo de ayuda psicológica que se necesite, pueden variar en duración y método. La terapia puede llevarse a cabo con un psicólogo online, como los expertos de Buencoco, con terapia en persona o con un psicólogo a domicilio. Sin embargo, un principio fundamental, que se aplica a cualquier enfoque y modalidad de terapia, sigue siendo la relación terapéutica y el entorno de la misma, que resultarán inestimables en la elección del bienestar de la persona. 

Este contenido es de tipo divulgativo y no puede reemplazar el diagnóstico de un profesional.

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