Salud mental

Conflictos familiares en Navidad: ¿cómo afrontarlos?

Conflictos familiares en Navidad: ¿cómo afrontarlos?
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María De Andrés Abad
Buencoco
Psicóloga con orientación cognitivo-conductual
Servicio de psicología online

Artículo revisado por nuestra redacción clínica

Publicado el
5/12/2023

Alegría, amor y unión familiar son las palabras que pintan el cuadro familiar de todas las navidades. Sin embargo, también puede ser un desafío para muchas personas afrontar la dinámica familiar durante estas fiestas. La navidad a veces es como una película, a veces de terror donde el protagonista es tu cuñado. No siempre es como se la espera, las diferencias, las tensiones y la presión de pasar tiempo juntos pueden generar conflictos familiares y estrés emocional. 

En este artículo, exploraremos estrategias y consejos para saber cómo afrontar los conflictos familiares en Navidad y disfrutar de unas fiestas de forma saludable, prestando atención a “familiares difíciles”, fomentando una convivencia armoniosa y un ambiente de apoyo.

¿Por qué se agudizan los conflictos familiares en Navidad?

Hay varias razones por las cuales los conflictos familiares pueden agudizarse durante la navidad:

  • Expectativas desajustadas sobre la familia. “¿Navidades idílicas? NO”: La navidad suele ser una época en la que se tienen muchas expectativas de unión, alegría y armonía familiar. Cuando estas expectativas no se cumplen, ya sea por problemas familiares previos sin resolver o por falta de comunicación efectiva, pueden surgir tensiones internas que dan lugar a conflictos manifiestos.
  • El dinero Money, money, money…”. La navidad implica gastos extras en regalos, comidas y decoraciones. Si una familia enfrenta dificultades económicas, el estrés financiero puede aumentar durante esta época y generar conflictos relacionados con el dinero, frustración y alguna manera de insatisfacción personal. Es una época en la que pensar que necesitas cosas materiales, influye en la percepción de nuestro lugar en la sociedad y puede generar frustración.
  • Rencillas e historias pasadas. “Como hable yo…” Los conflictos familiares suelen tener raíces en historias pasadas y resentimientos acumulados. Durante la Navidad, estas tensiones pueden surgir nuevamente, especialmente si los miembros de la familia se enfrentan a situaciones o dinámicas familiares que les recuerdan eventos pasados ​​o desencadenan sentimientos negativos.
  • Diferencias. Pues yo no lo hago así”. ¿Tu cuñado le echa cilantro al cordero? ¿Tu madre no sale de la cocina? ¿Tu suegra te cambia el plato cada vez que se ensucia un poco? ¿Tu cuñada es súper limpia y tú no? Cada familia tiene sus propias tradiciones y costumbres navideñas. Cuando los miembros de la familia tienen diferencias en la manera de organizar o llevar a cabo los rituales de cocina, disposición de los comensales en la mesa u horarios, puede crear discrepancias sobre cómo celebrar la navidad y pueden surgir conflictos y desacuerdos así como críticas entre familiares que llegan a ser muy pesadas.

  • El roce, no siempre hace el cariño. Durante las vacaciones de navidad, las familias suelen pasar más tiempo juntas de lo habitual. Algunas personas viajan y se alojan en casa de su madre o de la bendita suegra y la convivencia prolongada puede aumentar la posibilidad de conflictos debido a roces en la personalidad, diferencias de opinión o simplemente el desgaste que genera estar cerca de las mismas personas mucho tiempo.

  • Aumento de la emocionalidad. La navidad puede evocar emociones intensas como melancolía, tristeza, nostalgia, entre otras. Estas emociones pueden incrementar las tensiones familiares y dar lugar a discusiones o conflictos familiares en Navidad. Nuestro estado emocional y nuestra activación fisiológica influye en como interpretamos las cosas, así que es muy probable que si estás alterado porque no soportas a tu cuñado, le des una mala contestación a tu hija.

  • Y, por supuesto, alcohol. El consumo de alcohol aumenta en estos días y es muy fácil perder el control debido a la desinhibición que provoca. Es fácil imaginar o recordar alguna escena tragicómica relacionada con la Navidad y el alcohol. Si bebes, no discutas.

Cómo sobrevivir a los familiares difíciles

La psicología ofrece algunas estrategias para sobrellevar estos momentos desafiantes y no dejar que personas difíciles arruinen nuestras Navidades:

Aceptar la diversidad de la familia

Cada familia es única y está compuesta por individuos con diferentes personalidades, creencias, estilos de vida, modos de pensar y traumas infantiles. Es esencial tener en cuenta esta diversidad y aceptarla durante la navidad. Aprender a respetar las diferencias y evitar juicios o críticas negativas ayudará a mantener un ambiente armonioso y agradable para todos. 

¿Pero cómo lo hago? La comunicación no violenta

La comunicación es clave para evitar malentendidos y conflictos. Escuchar activamente a los demás, mostrar empatía y ser comprensivos son habilidades esenciales para mantener una buena comunicación familiar. Te damos algunas pistas basadas en la comunicación no violenta.

La comunicación no violenta (CNV) es un enfoque de comunicación desarrollado por Marshall Rosenberg, que tiene como objetivo promover la empatía, la compasión y la expresión auténtica de nuestros sentimientos y necesidades sin recurrir a la violencia verbal o emocional. Se basa en que todas las personas tienen necesidades básicas universales, y que los conflictos y la violencia surgen cuando estas necesidades no son satisfechas. La práctica de la CNV implica escuchar y hablar utilizando un lenguaje que reconozca y responda a esas necesidades.

El proceso de CNV se divide en cuatro pasos: observación, sentimientos, necesidades y solicitud. 

La CNV ha sido aplicada durante años en diversos ámbitos, como la resolución de conflictos interpersonales y políticos, la educación, la crianza de los hijos, la gestión de equipos y el activismo social. Al promover la escucha empática, la expresión auténtica de sentimientos y necesidades, y la resolución pacífica de conflictos, la CNV busca crear conexiones más profundas y armoniosas entre las personas.

Estrategias para evitar los conflictos familiares en Navidad
Foto de Nicole Michalou (Pexels)

Estrategias y consejos prácticos

Te presentamos una muy buena estrategia para evitar los conflictos familiares en Navidad; requiere algo de práctica, pero tienes tiempo de entrenarlo:

Ante cualquier situación en la que estés perdiendo la paciencia, pregúntate:

¿Qué necesidad no está siendo satisfecha en mí en ese momento? 

Algunas necesidades que no se satisfacen comúnmente son: 

  • Tranquilidad: Los hijos de mi hermano están dando golpes como salvajes y no me dejan descansar. 
  • Aceptación: Mi opinión no está siendo validada por mi madre, da igual lo que diga, siempre me dirá que no llevo razón. 
  • Reconocimiento: Hago un montón de cosas, pero mi mujer, que parece que hace muchas más que yo, está enfada toda la Navidad. 
  • Equilibrio: Siento que estoy desbordada con tantas cosas, no encuentro momento de descansar y algunos problemas no me dejan desconectar… además me pide mi primo que organice el amigo invisible.
  • Ser escuchado: Cada vez que intento hablar, alguien me pisa la palabra. 
  • Otras necesidades pueden ser: comprensión, estabilidad, orden, autorrespeto, creatividad, descanso, cooperación, seguridad y protección, estímulo…

¿Qué necesidad puede no estar siendo satisfecha en la otra persona? 

Si puedes identificarlas en ti, no te resultará difícil entender que en el otro, pasa lo mismo.

  • Respira. Muestra tu comprensión hacia la necesidad de la otra persona, (aunque sea mentalmente.) Por ejemplo, ante un familiar difícil que no hace más que quejarse o invalidar a otras personas, quizás se encuentre detrás la necesidad de ser escuchado, validado o reconocido y no ha desarrollado habilidades sanas y funcionales para hacerlo bien.
  • Sé compasivo. Expresa cuál es tu necesidad y tus sentimientos sin emitir un juicio hacia esta persona. No es lo mismo: “Siempre estás criticando a nuestra hermana” (juicio) que, “cuando dices esta cosa de nuestra hermana, yo me siento un poco mal, porque yo la quiero”. O, “¡nunca dejas de hablar! “(juicio) que, “cuando hablas sin dejarme terminar, siento mucha frustración, déjame terminar de decirte lo que quiero decirte.”
  • Realiza una petición: Por favor necesito que me hables con más cariño. 

Y además…

  • Establece límites claros. Durante la navidad, es posible que hagas cosa que no te apetezca hacer y que tengas que cumplir con compromisos familiares. Para evitar sentirte sobrepasado, es importante establecer límites claros y realistas. Tanto con tu tiempo y capacidades como con aquello que no quieres permitir. Esto implica ser consciente de lo que cada miembro de la familia puede y desea hacer, y aprender a decir "no" cuando no quieras someterte a alguna que otra “tortura sociofamiliar”. Establecer límites ayudará a evitar el agotamiento emocional y permitirá disfrutar de calidad en el tiempo familiar. Cuando practicas el “noísmo” te
    sientes menos pesado.
  • Practica el autocuidado. En medio del ajetreo de la navidad, no debes olvidarte de ti. Es importante dedicar tiempo para el autocuidado y la atención a tus necesidades individuales. Hacer ejercicio, regalarte horas de descanso, practicar técnicas de relajación, disfrutar de momentos a solas o hacer actividades que nos gusten nos ayudará a recargar energías y a afrontar de manera más equilibrada cualquier desafío que surja en el ámbito familiar. Que tus vacaciones de Navidad no sirvan para estresarte todavía más. Hazlo bonito.
  • Practica la empatía. Practicar la empatía puede ayudarte a mantener la calma y no tomar las acciones de los demás de manera personal. Pero ¡ojo! ¿Eres la persona que siempre mira por los demás y se deja en último lugar? ¿Dices que sí siempre por no enfrentarte al conflicto? En Buencoco podemos ayudarte. La súper empatía a veces nos juega malas pasadas, comprenderlo todo no siempre es bueno. No todo vale. Aunque entiendas por qué una persona se comporta de cierta manera, y comprendas que sus intenciones no son maliciosas y que ciertamente no sabe hacerlo de otra manera, no significa que ese trato lo quieras para ti. Te entiendo, pero no.
  • Busca apoyo. Si tienes familiares difíciles, es importante encontrar apoyo fuera de las reuniones familiares. Habla con un amigo de confianza que quiera escuchar todo lo que vas a decirle, un mentor o como no, un terapeuta que pueda brindarte orientación y apoyo durante esta temporada. Recuerda que no tienes que lidiar con las dificultades emocionales de manera solitaria, y que no eres 100% responsable de cómo se sienten los demás. Buscar ayuda puede ser una excelente manera de cuidar de tu bienestar mental y emocional en estos días. Regálate terapia, aunque esta nunca debería ser vista como un capricho, es un derecho.

Empieza terapia ahora y disfrutar de unas Navidades en paz mental

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Este contenido es de tipo divulgativo y no puede remplazar el diagnóstico de un profesional.

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