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Emetofobia, la fobia al vómito: qué es y cómo tratarla

Emetofobia, la fobia al vómito: qué es y cómo tratarla
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Buencoco
Artículo revisado por nuestra redacción clínica
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Publicado el
27.6.2023

Todos hemos sentido miedo en algún momento. Ya sea a las alturas, a los espacios cerrados, a ciertos animales, o incluso a situaciones sociales. Pero ¿alguna vez has conocido a alguien que tenga miedo a vomitar? Sí, has leído bien. Existe un miedo intenso y persistente a vomitar, y se llama emetofobia.

Si bien puede parecer un miedo inusual, es más común de lo que piensas. Imagina sentir un pánico muy fuerte ante la mera idea de vomitar. Este miedo es tan intenso que empiezas a cambiar tu vida diaria para evitar cualquier situación que pueda provocar náuseas. Eso es exactamente lo que viven las personas con emetofobia.

En este artículo, vamos a explorar qué es, por qué ocurre, cómo se manifiesta y, lo más importante, cómo se puede superar la fobia a vomitar. 

¿Qué es la emetofobia?

¿Alguna vez has sentido un nudo en el estómago solo de pensar en vomitar? ¿Has evitado ciertos alimentos, lugares o incluso personas por miedo a que puedan hacerte vomitar? Si es así, podrías estar familiarizado con este trastorno, aunque quizás no conozcas el significado de emetofobia.

La fobia al vómito es un tipo de fobia específica caracterizada por un miedo intenso e irracional a vomitar. No estamos hablando de una simple aversión a la idea de vomitar, que todos podemos sentir en mayor o menor medida. La emetofobia es algo mucho más profundo. Es un miedo que puede ser tan intenso que puede afectar a tu vida diaria, a tus hábitos alimenticios, a tus relaciones sociales y a tu bienestar general.

Pero, ¿qué significa exactamente tener emetofobia? Esta fobia puede manifestarse de varias formas. Algunas personas tienen miedo a vomitar en público, temiendo la vergüenza o la humillación. Otras tienen miedo a ver a otras personas vomitar, ya que les preocupa que puedan contagiarse de alguna enfermedad que les haga vomitar. Y luego están aquellos que tienen un miedo irracional a vomitar, sin importar dónde o cuándo ocurra.

La emetofobia es una fobia que puede ser debilitante y que puede hacer que las personas cambien su comportamiento y su estilo de vida para evitar cualquier situación que pueda provocar vómitos. Sin embargo, como cualquier otra fobia, la emetofobia se puede tratar y no tienes que vivir con este miedo para siempre.

miedo a vomitar
Foto de Towfiqu Barbhuiya (Pexels)

Síntomas de la emetofobia

Si alguna vez has pensado “me da miedo vomitar”, podrías estar desarrollando emetofobia. Existen cuestionarios de emetofobia online que pueden ayudarte a identificar si presentas los síntomas característicos de este trastorno. No obstante, siempre es recomendable acudir a un profesional de la salud mental para obtener un diagnóstico certero.

La fobia al vómito puede manifestarse de diferentes formas en diferentes personas. Sin embargo, a pesar de estas diferencias individuales, existen algunos síntomas comunes que pueden ayudar a identificarla. A continuación, te presentamos un listado de los síntomas de la fobia al vómito, clasificados por categorías:

Síntomas emocionales

  • Ansiedad intensa: este síntoma es habitual en la emetofobia. La ansiedad puede aparecer en situaciones asociadas con el vómito, como comer, viajar en coche, volar en avión (lo que puede desencadenar aerofobia), o incluso al ver a alguien que parece enfermo.
  • Miedo a los vómitos en público: el miedo al vómito puede ser tan abrumador que puede limitar tu participación en actividades sociales, e incluso conducir al miedo a salir de casa, lo que puede derivar en agorafobia.
  • Preocupación constante por la posibilidad de vomitar: este pensamiento puede invadir tu mente constantemente, incluso cuando no hay una razón evidente para ello.
  • Miedo a los síntomas asociados con el vómito: esto puede incluir miedo a las náuseas, a los mareos, a la sensación de pérdida de control que acompaña al vómito, o incluso al olor y la vista del vómito.
  • Miedo a las enfermedades: el temor a contraer enfermedades que puedan causar vómitos, como la gripe o la intoxicación alimentaria, puede ser una preocupación constante. Cuando el miedo se produce ante los gérmenes y las bacterias se le llama misofobia.
  • Sentimientos de vergüenza o humillación: el temor a la reacción de otras personas si vomitas en público puede llevarte a evitar situaciones sociales, de manera similar a lo que ocurre con la ansiedad social.

Síntomas físicos

  • Náuseas o malestar estomacal al pensar en vomitar: la simple idea de vomitar puede generar sensaciones de enfermedad física, lo que puede resultar en un ciclo de ansiedad y náuseas. También puedes experimentar miedo a vomitar debido a la anticipación de las consecuencias.
  • Sudoración, mareos o dificultad para respirar: estos pueden aparecer simplemente por la posibilidad de vomitar. Son síntomas físicos típicos de la ansiedad, pero pueden ser especialmente intensos si padeces de emetofobia grave.
  • Síntomas de un ataque de pánico: como consecuencia de la emetofobia, puedes experimentar síntomas como palpitaciones, sudoración o temblores, desencadenados por el miedo intenso a vomitar.
  • Pérdida de apetito o cambios en los hábitos alimenticios: el miedo a vomitar puede hacer que evites ciertos alimentos o que disminuya tu ingesta alimentaria en general.
  • Insomnio o dificultad para dormir: la ansiedad y la preocupación por la posibilidad de vomitar pueden interferir con el sueño, lo que puede resultar en un ciclo de fatiga y estrés.
  • Síntomas de estrés a largo plazo: vivir con emetofobia durante un período prolongado puede llevarte a experimentar síntomas físicos de estrés crónico, como dolores de cabeza, problemas digestivos y un sistema inmunológico debilitado.

Síntomas comportamentales

  • Evitar situaciones que podrían llevar a vomitar: esto puede incluir evitar ciertos alimentos o bebidas, lugares donde has vomitado en el pasado o donde has visto a otros vomitar, generando así una fobia a ver vomitar a otros.
  • Comportamientos compulsivos: es posible que te encuentres lavándote las manos con frecuencia, limpiando compulsivamente tu entorno y evitando el contacto con personas que crees que pueden estar enfermas para reducir la posibilidad de contraer una enfermedad que provoque vómitos.
  • Limitar las actividades sociales o evitar salir de casa: el miedo a vomitar en público puede ser tan intenso que puede restringir tu participación en actividades sociales o incluso evitar salir de casa.
  • Desarrollo de trastornos alimentarios: a raíz de la fobia a vomitar, algunas personas con emetofobia pueden cambiar sus hábitos alimenticios de forma extrema, llegando incluso a desarrollar trastornos de la alimentación.
  • Comportamientos de control excesivo: las personas con emetofobia pueden estar constantemente tratando de controlar su entorno para minimizar la posibilidad de vomitar y reducir el miedo a perder el control. Esto puede incluir acciones como verificar las fechas de caducidad de los alimentos, evitar comidas que crees que pueden causar enfermedades, o insistir en preparar tu propia comida para que nadie más la toque.

¿Por qué tengo miedo a vomitar? Las causas de la emetofobia

La emetofobia, o miedo a vomitar, es un fenómeno que puede tener múltiples causas y puede variar de una persona a otra. Como en otros tipos de fobias, sus raíces pueden ser complejas y variadas. 

Aquí te presentamos algunas claves para entender cómo se desarrolla la emetofobia.

  • Experiencias traumáticas: una causa común de la fobia a vomitar es una experiencia traumática relacionada con el vómito. Tal vez viviste una situación de vergüenza al vomitar en público durante la infancia, o sufriste una enfermedad grave que te hizo vomitar repetidamente. Estas experiencias impactantes pueden asociarse en tu mente con el miedo y la ansiedad, desembocando en emetofobia.
  • Sensibilidad innata: no todas las personas con fobia al vómito han tenido una experiencia traumática. Algunas simplemente poseen una sensibilidad innata hacia las sensaciones físicas y la pérdida de control que conlleva el vómito, convirtiendo esta idea en una fuente de ansiedad y miedo a vomitar.
  • Condiciones de salud mental: la emetofobia también puede estar relacionada con otros trastornos de salud mental. Las personas con trastornos de ansiedad o trastorno obsesivo-compulsivo (TOC) pueden ser más susceptibles a desarrollar este miedo. En estos casos, la emetofobia puede ser una manifestación de preocupaciones más amplias relacionadas con la salud y la enfermedad.

En resumen, las causas de la emetofobia son tan individuales como las personas que la padecen. Sin embargo, lo que todas tienen en común es un miedo intenso y persistente a vomitar que puede afectar su calidad de vida y limitar su capacidad para disfrutar de actividades cotidianas. Afortunadamente, y como veremos en la siguiente sección, es posible tratar la emetofobia y superar el miedo a vomitar.

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Foto de Rdne stock project (Pexels)

Cómo superar la emetofobia

Si te identificas con los síntomas de la emetofobia, es posible que te sientas abrumado y sin saber qué hacer, e incluso quizás te hayas preguntado cómo dejar de tener emetofobia. Pero no te preocupes, la emetofobia se cura, aunque por supuesto es esencial trabajar en ello con esfuerzo y dedicación.

A continuación, te presentamos algunas claves para superar la fobia a los vómitos.

  1. Buscar ayuda profesional: el primer paso para vencer el miedo a vomitar es buscar la ayuda de un profesional de la salud mental. Un psicoterapeuta o un psicólogo online con experiencia en el tratamiento de las fobias puede trabajar contigo para entender tus miedos y desarrollar estrategias para confrontarlos.
  1. Terapia cognitivo-conductual (TCC): la TCC es una de las terapias más efectivas para tratar la emetofobia. Esta terapia te ayuda a entender cómo tus pensamientos y comportamientos pueden estar alimentando tu miedo a vomitar y te enseña nuevas formas de pensar y actuar para reducir tu ansiedad.

  2. Terapia de exposición: otro tratamiento efectivo es la terapia de exposición, que te ayuda a enfrentarte gradualmente a tus miedos en un ambiente seguro y controlado. Aunque pueda parecer intimidante al principio, este proceso se realiza de manera cuidadosa y gradual, siempre bajo la supervisión de un profesional.
  1. Medicación: en algunos casos, la medicación puede ser una opción a considerar. Los medicamentos para la ansiedad o los antidepresivos pueden ayudar a reducir los síntomas de la emetofobia, especialmente si se combinan con terapia. Sin embargo, estos medicamentos deben ser prescritos y supervisados por un especialista debido a sus posibles efectos secundarios.
  1. Apoyo de seres queridos: el apoyo emocional de amigos y familiares puede ser de gran ayuda durante este proceso. Hablar de tu miedo al vómito con personas de confianza puede ayudarte a sentirte menos solo y más comprendido, lo que puede calmar la ansiedad y mejorar tu estado de ánimo.

Emetofobia en personas vulnerables

La fobia a vomitar puede presentarse en cualquier individuo; sin embargo, hay determinadas personas que, por su condición de salud, están más expuestas a este problema y tienen más riesgo de desarrollar emetofobia.

Emetofobia y embarazo

En el caso de las mujeres embarazadas, la emetofobia puede entrelazarse con las náuseas y los vómitos característicos de este proceso vital, ya que estos síntomas son habituales, sobre todo en los primeros meses de gestación.

El temor o rechazo a los vómitos puede llevar a un incremento del estrés y la ansiedad, en un periodo que ya es de por sí emocionalmente exigente. Además, en estos casos la emetofobia también puede dar lugar a la evitación de alimentos y el miedo a comer, lo que puede tener consecuencias negativas, tanto para la gestante como para el bebé.

Emetofobia en pacientes con cáncer

Las personas con cáncer también pueden ser especialmente sensibles a desarrollar emetofobia, ya que pueden estar expuestas a las náuseas y los vómitos, efectos secundarios comunes de tratamientos como la quimioterapia y la radioterapia.

La fobia a vomitar puede exacerbar el estrés psicológico que ya experimentan e incluso influir en su actitud hacia el tratamiento. En este sentido, es crucial que los profesionales de la salud sean conscientes de esta complicación y ofrezcan estrategias de apoyo emocional y afrontamiento adecuadas para ayudar a estas personas a manejar mejor su enfermedad.

Emetofobia y gastroenteritis

En ocasiones, las personas que padecen gastroenteritis u otras enfermedades gastrointestinales pueden experimentar una gran ansiedad que puede derivar en vómitos. Esto, a la larga, puede ser un factor de riesgo para terminar desarrollando emetofobia y rechazo a los alimentos.

Es importante tener esto último en cuenta y desarrollar estrategias de cuidado de la salud que prevengan que la persona descuide sus hábitos alimentarios y mantenga conductas saludables como una adecuada hidratación, alimentación, patrones de sueño, etc.

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Foto de Pexels

Emetofobia infantil

La emetofobia no se limita a los adultos, también puede presentarse en niños. Esta fobia puede ser particularmente estresante para los niños, ya que puede ser difícil para ellos comprender lo que está sucediendo. Si un niño muestra un miedo intenso a vomitar, se niega a comer por miedo a vomitar o dice explícitamente “tengo miedo a vomitar”, puede estar experimentando emetofobia.

Los niños con miedo a vomitar pueden presentar muchos de los mismos síntomas que los adultos, incluyendo ansiedad intensa relacionada con el vómito, comportamientos de evitación y preocupación excesiva por la salud y la higiene. Además, es importante destacar que los niños a veces pueden tener dificultades para expresar sus miedos y ansiedades.

Si sospechas que tu hijo puede estar lidiando con la emetofobia, es esencial hablar con él sobre sus miedos de manera abierta, comprensiva y sin juzgar. También podría ser útil buscar la ayuda de un profesional de salud mental que tenga experiencia trabajando con niños.

La buena noticia es que la emetofobia en los niños, al igual que en los adultos, puede tratarse de manera efectiva. La terapia cognitivo-conductual, adaptada a la edad y al nivel de desarrollo del niño, puede ser muy efectiva para ayudar a tu hijo a manejar su miedo al vómito. Con el apoyo adecuado, tu hijo puede aprender a enfrentar su miedo y vivir una vida feliz y saludable.

Libros sobre emetofobia

A continuación, te presentamos algunos libros y guías que pueden ser de utilidad para conocer mejor la emetofobia, así como varias estrategias para superarla.

  • Sin miedo: conocimientos y herramientas para superar la emetofobia de Erick Cortés: este libro se centra en proporcionar conocimientos y herramientas para superar la fobia a los vómitos. El autor ofrece una perspectiva comprensiva y empática, y comparte su propia experiencia personal con la emetofobia.

Si tú o un ser querido estáis lidiando con la emetofobia, nuestro equipo de psicólogos y psicólogas está aquí para ayudarte. Podemos proporcionarte las herramientas necesarias para superar esta fobia y recuperar una vida saludable y plena.

Cuando estés listo para dar el primer paso, te invitamos a completar nuestro cuestionario personalizado diseñado para entender tus motivaciones y adaptar el tratamiento a tus necesidades específicas. Nuestro objetivo es ayudarte a superar la emetofobia de la manera más efectiva posible.

Este contenido es de tipo divulgativo y no puede reemplazar el diagnóstico de un profesional.

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