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Síndrome del emperador: qué es, consecuencias y tratamiento

Síndrome del emperador: qué es, consecuencias y tratamiento
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Artículo revisado por nuestra redacción clínica
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Publicado el
4.4.2024

Tiranos, egocéntricos, hedonistas, irrespetuosos y hasta violentos: así son los niños, adolescentes y algunos adultos que padecen el síndrome del emperador

Se dice que este “síndrome” tiene raíces en la política de hijo único de China y se ha utilizado para describir a niños con exceso de atención y pocos límites, llevando a comportamientos desafiantes y egocéntricos. Aunque se originó en el país asiático, este patrón conductual se ha expandido globalmente debido a cambios en las dinámicas familiares.

Ahora bien, es importante aclarar que el síndrome del emperador es solo una etiqueta cultural, no un trastorno psicológico reconocido. Los comportamientos tiránicos o desafiantes asociados a menudo se relacionan más precisamente con el trastorno negativista desafiante, un diagnóstico clínico para patrones de conducta desobediente y hostil. 

En nuestro artículo de hoy te explicaremos cuál es el síndrome del emperador, sus posibles causas, síntomas y cómo tratarlo.

¿Mi hijo es un tirano?

¿Qué es el síndrome del emperador? Es un trastorno que surge entre los hijos y sus padres. No se limita a los niños pequeños, sino que también se extiende a los adolescentes. Los que padecen este síndrome tienen la particularidad de tener comportamientos tiranos, dictadores y hasta de pequeños psicópatas. 

El síndrome del rey, como también se le conoce a este trastorno, se caracteriza porque el hijo ejerce un carácter dominante sobre los padres. El niño emperador se hace notar a través de gritos, ataques de rabia y berrinches para poder hacer su voluntad y acaba provocando diversos conflictos familiares

Si tu hijo es muy exigente, tiene constantes rabietas, agota tu paciencia y terminas por ceder ante sus demandas, quizá estés ante un caso de síndrome del niño tirano.

el sindrome del emperador
Foto de Pexels

Causas del síndrome del emperador

Ahora que ya sabemos lo que es un hijo tirano, vamos a abordar las causas y el origen de este trastorno. 

Como ya adelantamos, se dice que el síndrome del emperador tiene sus orígenes en la política de hijo único en China. Para reducir la sobrepoblación del país, el gobierno tomó una serie de medidas en las que las familias podían tener un único hijo (además, de permitir el aborto en caso de que el bebé a nacer fuera una niña). También se le conoce como 4-2-1, es decir, cuatro abuelos, dos progenitores y un único niño. 

De esta forma, los niños emperadores crecían rodeados de todas las comodidades y sin mucha obligación (podríamos relacionar esta situación con la del síndrome del hijo único). Eran niños cuidados y consentidos con mucho esmero y a los que se apuntaban a una gran cantidad de actividades: piano, violín, danza y otras tantas. Con el tiempo se descubrió que los hijos tiranos se convirtieron en adolescentes y adultos con conductas cuestionables. 

Aunque en China el desarrollo del síndrome del pequeño emperador tiene un trasfondo social, no es difícil encontrarlo en otros países. ¿Cuáles son las causas de este trastorno?

El rol de los padres en el desarrollo del síndrome del emperador

Cuando los roles entre padres e hijos se invierten, es mucho más probable que aparezca el síndrome del niño tirano. Padres permisivos o complacientes en demasía, así como padres que no dedican suficiente tiempo a sus hijos y sienten culpa por ello, lo que los lleva a consentir a los niños.

Cabe destacar que la institución de la familia ha sufrido un cambio considerable. Por ejemplo, los hijos se tienen a edades más tardías, son frecuentes los divorcios, los padres encuentran nuevas parejas… Todo esto puede hacer que los progenitores se vuelvan sobreprotectores con sus hijos y les den todo cuanto desean. Esta sobreprotección puede dificultar el proceso de maduración de los hijos dando lugar más tarde a lo que se conoce como síndrome de Peter Pan, una condición en la cual la persona evita las responsabilidades propias de su edad y desarrolla miedo a crecer y madurar.

No es extraño encontrar hoy en día niños tiranos de 3 años o problemas de conducta en niños de 5 años con síndrome del emperador, mimados en extremo con el único propósito de no herir los sentimientos del pequeño. 

La genética

¿La causa del síndrome del emperador es la genética? La genética influye en la personalidad de una persona, aunque, con el paso del tiempo, algunos aspectos de esta se modifican. 

Dentro del marco del modelo de los Cinco Grandes (Big Five), que clasifica los rasgos de personalidad en cinco dimensiones (apertura a la experiencia, responsabilidad, extraversión, amabilidad y neuroticismo), se pueden identificar tres rasgos relevantes que influyen en la manifestación de comportamientos asociados con el síndrome del niño tirano: 

  • Baja amabilidad o buen trato hacia los demás.
  • Baja responsabilidad para cumplir las reglas de casa y asumir su rol en la familia. 
  • Alto neuroticismo, que se relaciona con la inestabilidad emocional. Son personas que se alteran con facilidad en situaciones que a otros les resultarían indiferentes.

La educación

La educación juega un papel determinante en el desarrollo del síndrome del emperador. Con la intención de proteger a los niños de cualquier problema o situación, los padres evitan ocasionarles dificultades y los tratan con suma delicadeza. En consecuencia, el niño cree que todos deben satisfacer sus deseos. 

¿Pero es un pequeño tirano o simplemente un maleducado? Cuando las consecuencias de la mala educación pasan factura, entonces deja de ser solo un niño maleducado y se convierte en un emperador. Por ejemplo, niños a los que rechazan en las fiestas infantiles y en las citas de juegos. Son niños rechazados por sus propios compañeros de clase o amigos que prefieren no tenerlos cerca porque “siempre hay que hacer lo que el pequeño tirano quiere”.

sindrome del emperador en niños
Foto de Pexels

Características del síndrome del niño emperador 

Existen diversos test para evaluar los trastornos de la conducta en niños; por ejemplo, el cuestionario ESPERI, un test para detectar trastornos del comportamiento en niños y adolescentes.

Ahora bien, más allá de los test, también puedes estar alerta ante algunos síntomas del síndrome del emperador. Los niños y adolescentes que sufren de este trastorno: 

  • Parecen insensibles emocionalmente hablando.
  • Tienen muy poca empatía, así como sentido de la responsabilidad: esto les lleva a no sentir culpa por sus actitudes y también muestran falta de apego hacia sus padres.
  • La frustración en niños tiranos es muy común, especialmente si no ven cumplidos sus deseos.

Ante estas conductas y los constantes arranques y ataques de ira y rabia, los padres terminan por ceder ante sus hijos, complaciéndolos en lo que desean. De esta manera, el niño tirano sale ganando. El ambiente en casa es hostil si el niño no consigue lo que quiere e incluso llegan a portarse mal en público. 

Los padres y los abuelos de estos niños tiranos son personas muy permisivas y protectoras con ellos. Esto hace que no sean capaces de establecer límites hacia el comportamiento de los pequeños ni controlarlos. El niño o adolescente espera que sus deseos se satisfagan de inmediato y sin el mínimo esfuerzo. 

Algunas de las consecuencias del síndrome del emperador en niños son:

  • Creen que se merecen todo sin un mínimo esfuerzo.
  • Se aburren con facilidad.
  • Se sienten frustrados si no se cumplen sus deseos.
  • Las rabietas, gritos e insultos están a la orden del día.
  • Les cuesta resolver problemas o enfrentarse a experiencias negativas
  • Tendencias egocentristas: se creen el centro del mundo.
  • Egoísmo y falta de empatía. 
  • Nunca tienen suficiente y siempre piden más. 
  • No sienten culpas ni remordimientos.
  • Todo les parece injusto, incluyendo las normas de los padres. 
  • Dificultad para adaptarse fuera de casa, pues no saben responder ante la autoridad de la escuela y otras estructuras sociales. 
  • Baja autoestima
  • Profundo hedonismo
  • Carácter manipulador.

Síndrome del emperador en adolescentes y adultos

Cuando los niños crecen siendo tiranos, el trastorno no va a desaparecer, sino que va a potenciarse. Si el problema no se trata cuando es pequeño, los padres se enfrentarán a problemas familiares derivados de su comportamiento: jóvenes tiranos que tengan miedo a dejar la casa de los padres o simplemente que no quieran porque en ella son los reyes, así que, ¿qué necesidad tendrían de responsabilizarse de su independencia?

En los casos más extremos del síndrome del emperador en jóvenes, los adolescentes pueden llegar a maltratar física y verbalmente a sus padres; pueden amenazarlos y hasta robarles para conseguir lo que quieren.

Ahora bien, ¿existe el síndrome del emperador en adultos? Lo cierto es que el síndrome del emperador en adultos también es una realidad, en el sentido de que los comportamientos que se dieron en la infancia pueden reproducirse igualmente en esta etapa vital. Los niños se convierten en adolescentes y estos en adultos. Si no recibieron el tratamiento adecuado, pueden llegar a ser hijos problemáticos, potenciales maltratadores, pero también narcisistas incapaces de empatizar con las personas que les rodean. Esto explica por qué un hijo adulto rechaza a su madre o a su padre.

Los jóvenes y adultos con síndrome del emperador viven en un constante estado de frustración; esto aumenta sus niveles de tensión, agresividad y violencia con tal de conseguir lo que quieren. 

¿Cómo tratar el síndrome del emperador? 

Ante los primeros síntomas, lo más recomendable es actuar de inmediato y cesar en las constantes demandas del niño o adolescente. De este modo, se pretende que, al no ver cumplidos sus deseos, las rabietas y ataques del pequeño concluyan. 

Si buscas soluciones al síndrome del emperador, puede que te preguntes: ¿qué hacer con un hijo tirano? Como padres se debe intentar ser pacientes y no ceder ante los hijos. Además, es importante que se establezcan límites y pautas, pero sobre todo, que los padres sean consecuentes y afectivos. Por ejemplo, un “no” es un “no” dentro de casa o en la calle y siempre desde la autoridad, pero con afecto. Uno de los errores puede ser perder la paciencia, mostrarse irritado y terminar cediendo ante las demandas del niño. 

¿El síndrome del emperador tiene cura? Se requiere de la intervención de un especialista que ayude a los padres a tratar con el niño, pero también es necesaria la presencia de un profesional que contribuya a eliminar las conductas características de este síndrome. 

Si crees que tu hijo podría ser un tirano, la mejor alternativa es ponerte en contacto con un profesional. Ir al psicólogo en este caso en particular contribuye a enseñar a los padres a cómo tratar con su hijo, pero también en el tratamiento de las conductas negativas de los niños con síndrome del emperador.

‍Libros y películas sobre el síndrome del emperador

A continuación, te recomendamos dos libros que pueden ayudarte a conocer mejor este trastorno:

También puedes aproximarte a este trastorno a través de series y películas; te recomendamos dos:

  • La rosa de Guadalupe”, una serie de antología mexicana en la que abordan el síndrome del emperador en varios de sus capítulos.

  • Cobardes” de José Corbacho y Juan Cruz, una película que aborda la historia de dos chavales de secundaria y sus roles de víctima y verdugo.

Este contenido es de tipo divulgativo y no puede reemplazar el diagnóstico de un profesional.

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