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Gaslighting o luz de gas, ¿dudas de la realidad?

Gaslighting o luz de gas, ¿dudas de la realidad?
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Buencoco
Artículo revisado por nuestra redacción clínica
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Publicado el
27.3.2023

El séptimo arte nos regala miles de historias desde las más adorables y soñadas hasta las más crueles, porque el cine refleja fantasía, ciencia ficción y realidad. ¿Te suena Gaslight? Esta película de 1944, protagonizada por Ingrid Bergman y Charles Boyer, es una historia que ejemplifica perfectamente un caso de gaslighting (en español luz de gas), el tema protagonista de nuestro artículo de hoy.  

Con una breve sinopsis de la película seguro que tendrás claro qué significa hacer luz de gas: un hombre manipula a su mujer para hacerla creer que ha perdido la razón y así hacerse con su dinero. Esconde objetos en la casa, genera ruidos… pero le hace creer a ella que todas estas cosas son fruto de su imaginación. Otra de las cosas que hace, y de ahí el nombre del fenómeno gaslighting, es atenuar la luz (de gas, la película se ambienta en la Inglaterra victoriana) mientras mantiene que esta brilla con la sólita intensidad… ¿Qué pretende? Conseguir hacer a su mujer dudar de sí misma, acarrearle miedo, ansiedad, confusión… hacerla pasar por loca.

Aunque fue la gran pantalla quien popularizó el fenómeno luz de gas, lo cierto es que la historia del gaslighting se remonta a 1938 con una obra de teatro que llevaba ese mismo nombre. Al igual que la película, la obra es un ejemplo de gaslighting: un marido abusa emocionalmente de su esposa y hace que cuestione sus propios sentimientos, pensamientos, acciones y que ponga en duda, incluso, su cordura.

hacer luz de gas
Foto de Rodnae Productions (Pexels)

¿Qué es el gaslighting o luz de gas en psicología?

Según la RAE, es preferible usar el término hacer luz de gas (gaslighting en español). La definición de gaslighting o luz de gas que nos da el diccionario es la siguiente: “Intentar que alguien dude de su razón o juicio mediante una prolongada labor de descrédito de sus percepciones y recuerdos”. 

Hacer luz de gas en psicología, aunque no está definido como constructo, es una forma de manipulación emocional que puede darse en cualquier tipo de vínculo para que la otra persona dude de sus percepciones, situaciones y de la comprensión de los acontecimientos. El significado de luz de gas desde un punto de vista psicológico enfatiza la manipulación emocional como elemento esencial de esta práctica.

A día de hoy, todavía se está tratando de delimitar las características de este tipo de maltrato psicológico y abuso emocional. Un ejemplo de ello es la investigación que está llevando a cabo la Universidad de Michigan, que está recopilando historias en The Gaslighting Project para tratar de comprender en psicología la dinámica social del gaslighting.

Violencia psicológica y gaslighting

La luz de gas se considera una forma de violencia psicológica que no se basa en actos impulsivos o en la manifestación de la ira, sino que representa más bien una forma astuta, insidiosa y disimulada de violencia, caracterizada por afirmaciones y conclusiones falsas realizadas por la parte agresora y presentadas a la víctima como “la verdad”, con la idea de colocarla en una posición de dependencia psicológica y física. 

El objetivo es menoscabar la autonomía de la víctima, su capacidad de decisión y de evaluación, con el fin de ejercer un control total sobre ella.

señales gaslighting
Foto de Rodnae Productions (Pexels)

“Síntomas” del gaslighting

A nadie le gusta ser cuestionado y mucho menos que te hagan pasar por una persona no cuerda. Esto, sumado al hecho de que hacer luz de gas es algo a veces sutil y difícil de detectar y que en la etapa de enamoramiento es más fácil dejar pasar las señales de alarma, hace que en internet las búsquedas sobre cómo identificar el gaslighting se disparen con preguntas de tipo “¿cómo saber si me hacen luz de gas?”,”¿cómo son las personas que hacen luz de gas?” o “¿cómo detectar el gaslighting?”.

 A continuación, abordamos algunas de estas cuestiones, pero ¡tranquilidad! Es importante tener en cuenta que porque alguien te cuestione en algún momento dado y te diga “¿de qué estás hablando si no fue así?” No significa que estés delante de un o una gaslighter. Sin embargo, si esto se repite normalmente en los diálogos que mantienes con una determinada persona, alguien que trabaja contigo o que está en tu círculo familiar o de amistades (no se hace solo luz de gas a la pareja, como veremos más adelante, también existe el gaslighting laboral, familiar, entre amigos…), entonces presta atención. 

Señales que podrían indicar que una persona te está haciendo luz de gas:

  • Desvalorización. El gaslighter puede poner en marcha una técnica de manipulación que consiste en utilizar sutilmente la ironía para pasar después a criticar y desacreditar abiertamente a la otra persona y minar su autoestima. Plantea dudas sobre sus valores, inteligencia y honestidad para poner en jaque los puntos de referencia afectivos de la otra persona.
  • Negación de la realidad. Hace afirmaciones sobre la mala memoria de la otra persona o que lo que dice es producto de su imaginación. Miente de forma descarada y cualquier cosa que el otro diga en su contra la tachará de mentira (cuando se miente de forma constante y compulsivamente hablamos de mitomanía).
  • Condiciona. El gaslighter utiliza el refuerzo positivo cada vez que la otra parte está a punto de derrumbarse o cuando se pliega a sus peticiones (palabras de afecto, elogios, guiños de estima…hay una especie de “seducción-agresión” encubierta).

Cómo son las persona que hacen luz de gas

El perfil de la persona gaslighter suele asociarse a rasgos narcisistas de la personalidad, aunque también está relacionado con el comportamiento antisocial (sociopatía). De todos modos, no padecer ningún tipo de trastorno tampoco es excluyente de tener el perfil de una persona gaslighter. 

En el caso del gaslighting narcisista, se puede dar una forma de control a través de la adulación y un fingido interés hacia la víctima, o a través de la crítica despectiva. Gaslighting y triangulación narcisista en muchas ocasiones se producen al mismo tiempo (cuando hay dos personas en conflicto y una de ellas involucra a una tercera para conseguir apoyo y salir "vencedora"). Por este motivo, es importante detectar a tiempo las señales que nos indican que estamos en una relación con un narcisista para tomar las acciones pertinentes.

Es importante decir que hay casos en los que la persona que hace luz de gas puede no  ser consciente de su comportamiento manipulador.

Tipos de gaslighting

Aunque el gaslighting en las relaciones de pareja es una de las formas de gaslighting más habituales, también puede ocurrir en otro tipo de relaciones: 

  • relaciones familiares;
  • relaciones laborales;
  • relaciones amistosas;
  • relaciones de pareja.

Gaslighting en la familia

El gaslighting de padres a hijos (gaslighting infantil) se da cuando los progenitores, o uno de ellos, hacen que los niños duden de lo que sienten, de lo que necesitan, se infravaloran sus emociones y talentos... con frases como "No te pasa nada, lo que ocurre es que no has descansado y ahora estás así", "Siempre lloras por todo". También, se genera culpa con frases como: "Has estado haciendo ruido y ahora me duele la cabeza". Este tipo de violencia que se produce en el ámbito del hogar o la familia se conoce como violencia doméstica.

Gaslighting en el trabajo

La luz de gas en el trabajo (gaslighting laboral) puede darse entre colegas trepas, o con personas superiores déspotas… suelen ser personas que carecen de empatía, y podemos decir que en el entorno laboral el gaslighting es una forma de violencia psicológica que entra dentro del mobbing.

El objetivo de la luz de gas en la oficina es siempre desestabilizar la seguridad de la víctima, someterla e impedir que exprese sus propias ideas, de modo que no experimente ningún bienestar en el trabajo y se convierta en "dependiente" de la persona agresora. 

Un ejemplo de gaslighting en el trabajo concreto podría ser el de una persona que, durante una reunión de trabajo, propone un tema que es importante para ella y, posteriormente, la otra parte niega por completo haber recibido esa propuesta. Esto provoca una sensación de confusión en la primera persona, que puede llegar a dudar de sí misma. 

¿Consecuencias del gaslighting laboral? Pérdida de satisfacción, estrés y sensación de incertidumbre que, como ya hemos visto, es típica del fenómeno luz de gas.

Gaslighting entre amigos

El gaslighting también existe entre amigos, al final, la técnica es siempre la misma: hacer dudar, tildar de exagerado o exagerada a la otra persona… hasta el punto de que la víctima acaba callando para no sentirse juzgada por la otra persona.

cómo son las personas que hacen luz de gas
Foto de Rodnae Productions (Pexels)

Consecuencias del gaslighting

El gaslighting puede tener un impacto muy negativo en la víctima, llevándola a cuestionar su confianza en sí misma e incluso su propia cordura. Es habitual que estas consecuencias deriven en pensamientos intrusivos de culpa, vergüenza o inutilidad que afecten de forma significativa al autoconcepto y la autoestima de la persona, sobre todo si ya sufre previamente algún trastorno mental (por ej. trastorno límite de la personalidad o borderline y otro tipo de trastornos afectivos).

  • Incertidumbre en los recuerdos: como el manipulador puede tergiversar eventos pasados para desacreditar la memoria de la víctima, esta termina teniendo dificultades para saber si realmente ocurrió algo o es producto de su imaginación.

  • Desconfianza en el razonamiento propio: la manipulación constante puede hacer que la víctima pierda la confianza en sus propios juicios y sus decisiones, llevándola a depender de lo que hace y piensa el manipulador.

  • Preocupaciones sobre la salud mental: en los casos más graves, el gaslighting puede hacer que la víctima sospeche de su cordura y piense que se está “volviendo loca” o que ha perdido completamente el sentido de la realidad.

  • Baja autoestima: una manipulación constante puede llevar a hundir la autoestima de la víctima y a hacer que se sienta inútil o incapaz en todos los ámbitos de su vida. 

Estos efectos pueden llevar a la víctima a adoptar una actitud sumisa, permitiendo que el manipulador domine y controle la relación, perpetuando así un ciclo de abuso difícil de romper.

Gaslighting y otros términos: técnicas de manipulación en la pareja 

Los signos del gaslighting en cualquier relación son muy parecidos, así que si tienes dudas sobre si tu pareja es una de esas personas gaslighter te remitimos al párrafo en el que hemos hablado ya de las señales. De todos modos, si tu pareja “corrige” tus recuerdos y “reescribe” las conversaciones de forma habitual… cuidado. Que sea siempre tu pareja quien lleve la narrativa de cómo ocurrió todo es una técnica habitual en este tipo de personas manipuladoras

Además de la expresión luz de gas, últimamente han saltado muchos términos nuevos a la palestra (aunque sean prácticas de toda la vida relacionadas, en muchas ocasiones, con las relaciones tóxicas), veamos algunos de estos:

  • Breadcrumbing: dar migajas de amor.
  • Ghosting: cuando alguien desaparece sin más, lo que conocemos como “hacer una bomba de humo”.
  • Cloaking: es una versión aún más dura del ghosting: desaparecen y además te bloquean.
  • Benching: cuando eres el plan B de otra persona.
  • Stashing: cuando una relación ha avanzado, pero te ocultan en su círculo social y familiar.
  • Love bombing o bombardeo de amor: cuando te llenan de amor, halagos y atenciones, pero la finalidad es… ¡la manipulación!). 
  • Triangulación: se utiliza a una tercera persona para fines personales, esto no solo sucede con las parejas, la triangulación familiar o incluso con amistades también se da.
  • Orbiting: cuando deja de comunicarse directamente con la persona, pero sigue observando lo que hace en redes sociales (se mantiene en su “órbita”).
  • Hoovering: técnica que usa el manipulador para atraer a sus víctimas de vuelta a una relación, a menudo después de un período de separación o tras el final de la relación, pidiendo (falsas) disculpas, diciendo que va a cambiar por su bien, etc.

Cómo superar el gaslighting

Muchas personas se preguntan cómo tratar a alguien que te hace luz de gas y contrarrestar este maltrato psicológico, pero la principal dificultad está en reconocer que se está siendo víctima de gaslighting porque es un tipo de maltrato psicológico sutil y no siempre es fácil saber cómo defenderse.

Cuando sufres luz de gas o gaslighting, poco a poco diferentes áreas de tu vida se irán degradando de forma progresiva: tu confianza, tu autoestima, tu claridad mental… y eso va haciendo que cada vez sea más difícil tomar decisiones y poner límites. Además, en los casos más extremos, el gaslighter puede llevar a su víctima al aislamiento social. 

Entonces, ¿cómo responder al gaslighting? Para superar el gaslighting lo primero es reconocer que se está siendo víctima de luz de gas. Puesto que, como ya hemos dicho en varias ocasiones, es un tipo de maltrato, como tal te hará sentir mal y esa tiene que ser la clave principal que dispare tus alarmas. En una relación, en cualquier vínculo sano, no tienes que sentirte mal, si eso está ocurriendo es la señal de que debes cortar con una situación que ves que no te hace bien.  

Es fundamental aprender a no normalizar aquellos comportamientos que minan la autoestima, que hieren sentimientos y que te hacen sentir una persona inadecuada y culpable de cuanto digas y hagas.  Las relaciones sanas no duelen.

Es importante apoyarse en otras personas del entorno y confrontar esas afirmaciones que te hace la persona gaslighter con otra gente de tu confianza, en lugar de aceptarlas como verdaderas. Buscar ayuda psicológica también será positivo para reconocer y protegerte de las personas que te hacen luz de gas.

Por último, si crees que no puedes superarlo solo o sola, siempre puedes pedir ayuda a un profesional de la salud mental y comenzar la terapia psicológica.

Este contenido es de tipo divulgativo y no puede reemplazar el diagnóstico de un profesional.

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