Duelo perinatal, la pérdida de un bebé durante el embarazo

Duelo perinatal, la pérdida de un bebé durante el embarazo
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Artículo revisado por nuestra redacción clínica

Publicado el
13/4/2023

Sean cuales sean los motivos, la pérdida de un bebé durante el embarazo es una experiencia extremadamente dolorosa y traumática de la que quizá todavía se habla poco. 

En este artículo hablaremos del duelo perinatal, causado por un aborto involuntario, y nos centramos en los factores que pueden complicar el proceso del duelo.

¿Cuándo se es madre?

El bebé empieza a existir en la mente de la mujer en el mismo momento en que se entera de su embarazo. El bebé está vivo y es real y, a través de su imaginación, la madre construye sus rasgos, lo acaricia y establece con él un diálogo íntimo, secreto y amoroso. La futura madre inicia una revisión de toda su vida y la de la vida en pareja y sus prioridades pueden cambiar, ni ella ni su pareja son ya el centro, sino el bebé que está por nacer.‍

Duelo neonatal y perinatal

La pérdida de un bebé es un acontecimiento demoledor en la vida de los padres ya que se percibe como algo antinatural. Se espera la vida tras el embarazo y, en su lugar, se experimenta el vacío y la muerte.

Este hecho interrumpe bruscamente el proyecto parental y desestabiliza a ambos miembros de la pareja, aunque la madre y el padre lo vivan de forma diferente.

Qué es el duelo perinatal

El duelo perinatal hace referencia a la pérdida de un bebé entre la semana 27 de gestación y los primeros siete días después del nacimiento. Tras este hecho es frecuente manifestar temor a un nuevo embarazo.

Por otro lado, el duelo neonatal, se refiere a la muerte del bebé dentro del periodo que va desde el nacimiento, hasta los 28 días después de esta.

En estos casos, el duelo puede ir acompañado de una posterior tocofobia (miedo irracional al embarazo y al parto), que puede llegar a ser incapacitante para la mujer.

que es el duelo perinatal
Foto de Pexels

El duelo por la pérdida de un bebé 

Los duelos neonatal y perinatal son un proceso lento que pasa por diferentes etapas antes de poder procesarse completamente. Las etapas del duelo perinatal tienen aspectos en común con las etapas de otros duelos y pueden resumirse en cuatro fases:

‍1) Conmoción y negación‍

La primera etapa, la inmediata a la pérdida, es la de shock y negación. Las emociones que la acompañan son la incredulidad, la despersonalización (trastorno de disociación), el mareo, la sensación de desmoronamiento y la negación del suceso en sí mismo: "No es verdad, no está ocurriendo. Los médicos se equivocan" son pensamientos recurrentes.

2) Protesta

La emoción dominante es la rabia, la ira, la persona se siente víctima de una injusticia y busca un culpable externo en el personal sanitario, en la atención hospitalaria recibida, en el destino… A veces, la ira se vuelve incluso hacia la pareja, "culpable" de no haber hecho lo suficiente para evitar el suceso. Los pensamientos en esta fase suelen ser irracionales e incoherentes, tienen características de obsesisión y recurrencia.

3) Desorganización

Son frecuentes la tristeza, el repliegue sobre sí mismo y el aislamiento. Se pueden evitar situaciones relacionadas con la crianza, como encontrarse con amistades que tienen hijos, pero también simplemente ver anuncios y fotografías en las que aparecen niños y parejas con ellos. 

A veces, se promulga el aislamiento hacia la pareja, debido a una forma diferente de vivir el duelo. No pocas veces se opta por no hablar del tema con los demás, por pudor o porque no se cree poder encontrar fuera una comprensión real de las propias vivencias.

4) Aceptación

‍El proceso de duelo llega a su fin. El sufrimiento se hace menos intenso, el aislamiento se reduce y, poco a poco, una vuelven a retomar los intereses y puede crear el espacio emocional para desear y rediseñar la maternidad.

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Foto de Pexels

Duelo perinatal: madre y padre

Los aspectos emocionales del duelo perinatal son intensos para ambos progenitores e implican las dimensiones psicológica y física de la pareja. La madre y el padre viven el duelo perinatal desde perspectivas diferentes, experimentando distintos tipos de sufrimiento y adoptando cada uno sus propias formas de afrontar la pérdida. A continuación, las vemos.

El duelo perinatal vivido por la madre

Una madre en duelo perinatal se encuentra inmersa en la difícil y dolorosa tarea de hacer frente a todas las expectativas que se había creado durante el embarazo, buscando una aceptación de lo sucedido que se antoja, sobre todo en los primeros momentos, una tarea imposible.

Una madre que pierde a un bebé, tras semanas o meses de espera y de haber experimentado una gran ansiedad en el embarazo, tiene una sensación de vacío y aunque sienta un amor que dar, ya nadie puede recibirlo y la sensación de soledad se hace profunda.

Las experiencias comunes de una madre en duelo perinatal son:

  • Culpa, que hace difícil perdonarse a sí misma tras un aborto aunque haya sido espontáneo.
  • Dudas de haber hecho algo mal.
  • Pensamientos de incapacidad para generar una vida o protegerla.
  • Necesidad de conocer las causas de la pérdida (aunque el personal médico la haya declarado imprevisible e inevitable).

Este tipo de cavilaciones son típicas en los casos de depresión, que suelen ser más frecuentes en aquellas mujeres que habían invertido en el embarazo la culminación de su existencia, y ahora la ven inacabada.

El duelo y la edad de la madre

‍Perder un bebé durante el embarazo, para una madre joven, puede ser un acontecimiento imprevisto y desorientador y traer a la vida de la mujer una experiencia de fragilidad, inseguridad sobre su propio cuerpo y miedo por el futuro. 

Pensamientos como: "¿Por qué ha ocurrido esto? ¿Me pasa algo? ¿Volverá a ocurrir?".

Cuando el embarazo se produce a una edad más avanzada y se interrumpe por una muerte perinatal, los sentimientos de culpa pueden ser aún más intensos. La madre puede sentirse responsable de esa pérdida debido: 

  • A su edad.
  • A un cuerpo que, en su opinión, ya no es lo suficientemente fuerte y acogedor como para permitirle dar a luz
  • A la idea de que ha "perdido" el tiempo en otros proyectos. 

El duelo perinatal en una mujer que ya no es muy joven, sobre todo cuando se trata de su primer hijo, va acompañado de la desesperación de percibir la pérdida de este durante el embarazo como el fracaso de la única oportunidad de engendrar. 

El pensamiento (no necesariamente cierto) de que no habrá más oportunidades para convertirse en madre es lacerante.

La pérdida de un bebé, ya sea recién nacido o antes de nacer, puede hacer que la mujer se encierre en su propio dolor y se desvincule del mundo exterior, lo que puede llevarla a adoptar conductas de evitación, especialmente hacia las parejas con hijos y las mujeres embarazadas. 

El enfado, la ira, la envidia, son emociones normales durante el proceso de duelo perinatal. Pensamientos como "¿Por qué yo?" o incluso "¿Por qué ella, que es una mala madre, tiene hijos y yo no?" son normales, pero van acompañados de sentimientos de vergüenza y una fuerte autocrítica por haberlos concebido.

Padres y duelo perinatal: el duelo vivido por el padre

El padre, aunque parte de una experiencia diferente, no experimenta un duelo menos intenso.

Muchos, aunque empiezan a fantasear desde muy pronto con su paternidad, se dan cuenta realmente de que son padres en el momento en que nace su hijo y pueden verle, tocarle y cogerle en brazos. El vínculo se refuerza aún más cuando el niño empieza a interactuar con ellos.

Esta especie de estado de suspensión y expectación durante el embarazo puede complicar al padre la búsqueda de un lugar ante la pérdida. Se pregunta qué debe sentir y cómo debe comportarse, cómo debe (o no) expresar su dolor, en función de su papel de padre, pero también de lo que cree que la sociedad espera de él como hombre.

Puede que intente racionalizar diciéndose a sí mismo que no puede echar de menos a un hijo al que, después de todo, ni siquiera conoció y que si no se machaca, quizá el dolor le parezca menos intenso. 

Ante el sufrimiento de su compañera, puede que intente afrontar el suyo propio dejándolo a un lado, obligándose a ser fuerte y valiente y a seguir adelante, incluso por ella, si se lo propone de verdad.

duelo perinatal padres
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Un desgarro que marca a la pareja

La interrupción de un embarazo es un desgarro que marca a la pareja. Incluso cuando ocurre en las primeras semanas. El dolor no depende del momento de la gestación, sino de la inversión emocional y del significado que la pareja ha dado a la experiencia del embarazo.  

La pérdida del bebé puede destruir un proyecto en torno al cual los miembros de la pareja estaban redefiniendo su propia identidad, con una abrupta sensación de interrupción y desconcierto sobre el futuro.

El intenso choque emocional y la consiguiente experiencia de duelo pueden durar de 6 meses a 2 años, pero a veces incluso más.

El duelo perinatal por la pérdida del bebé 

El duelo por la pérdida de un bebé es un proceso que lleva tiempo. La pareja necesita vivirlo y aceptar la pérdida, cada cual a su propio ritmo.

A veces las personas prefieren quedarse estancadas en su duelo por miedo a olvidar. Pensamientos como "Si dejo de llorar, olvidaré", o "Si no lloro, significa que no me importaba mi bebé", pueden ser bastante comunes.

Sin embargo, dejarse llevar por el dolor no significa olvidar. Al contrario, es a través de los recuerdos como se puede comprender plenamente lo sucedido, elaborar el duelo y simbolizar la experiencia. 

Se puede utilizar, por ejemplo, la caja de recuerdos que recoge los pocos objetos del bebé y los de la experiencia de la gestación, como ecografías, pruebas de embarazo o un juguete ya en la cuna.

Procesar el duelo perinatal es crucial, y una de las cosas más importantes es que este duelo no se convierta en tabú, en algo de lo que avergonzarse. Es esencial hablar de ello y permitirse pasar el duelo. Esto ayuda a procesar la pérdida.

Cuando el duelo perinatal se complica

Puede ocurrir que algo complique la evolución natural del proceso de duelo, y se arrastre el sufrimiento y los pensamientos dolorosos y disfuncionales mucho más allá del tiempo fisiológicamente necesario.

Esto convierte el duelo en un duelo complicado, o puede evolucionar hacia trastornos psicológicos como la depresión reactiva y el trastorno de estrés postraumático.

Duelo perinatal: Babyloss Awareness Day

El tema del duelo perinatal y el duelo en el embarazo ha encontrado un espacio institucional en octubre, cuando se celebra el Baby Loss Awareness Day. Establecido en Estados Unidos, el Día Mundial del Duelo Perinatal es una conmemoración que con el tiempo se ha extendido a numerosos países como Gran Bretaña, Australia, Nueva Zelanda e Italia.

Cómo superar el duelo perinatal con terapia psicológica

La intervención psicológica en el duelo perinatal puede ser crucial para que los padres puedan superar la pérdida de un bebé.

El proceso de duelo puede llevarse a cabo con un psicólogo online o especialista en duelo perinatal, y puede realizarse de forma individual o con terapia de pareja.

Entre los enfoques psicoterapéuticos que pueden utilizarse para apoyar a los padres en relación con los efectos psicológicos del duelo perinatal se encuentran, por ejemplo, el enfoque funcional o el EMDR. Pedir ayuda psicológica no solo es útil en el caso del duelo perinatal, también lo es para ayudar a superar un aborto espontáneo o hacer frente a la depresión posparto.

Consejos de lectura: libros sobre el duelo perinatal

Algunos libros que pueden ser de utilidad para quienes atraviesan un duelo perinatal.

La cuna vacía de M. Angels Claramunt, Mónica Álvarez, Rosa Jové y Emilio Santos.

Las voces olvidadas de Cristina Silvente, Laura García Carrascosa, M. Àngels Claramunt, Mónica Álvarez.

Morir cuando la vida empieza de Maria Teresa Pi-Sunyer y Silvia López.

Este contenido es de tipo divulgativo y no puede remplazar el diagnóstico de un profesional.

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