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Breadcrumbing: ¿te contentas con las migajas en el amor?

Breadcrumbing: ¿te contentas con las migajas en el amor?
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Buencoco
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Publicado el
22/11/2022

¿Qué es el breadcrumbing y las migajas de amor? El breadcrumbing hace referencia a una dinámica de relación cada vez más extendida y que puede experimentarse tanto en las relaciones físicas como en las virtuales mediante el uso de las redes sociales. 

Esta técnica es el dar una de cal y otra de arena de toda la vida, más o menos. Las personas que practican el breadcrumbing son esas que envían señales discontinuas de interés hacia otra persona y despiertan esperanzas y expectativas. A pesar de ello, muchas veces la persona suele ser consciente de que la relación no dará un giro y no va a progresar, entonces… ¿Debemos conformarnos con migajas de amor?

Breadcrumbing: significado

Como hemos avanzado, la traducción del término breadcrumbing es literalmente “migas de pan". Según el Urban Dictionary, el breadcrumbing sucede cuando alguien no tiene intenciones de llevar las cosas más lejos pero le gusta la atención.

Veamos el comportamiento del breadcrumbing en psicología:

  • Atraer a otra persona con un comportamiento ambiguo.
  • No ser transparente, no  dejar ver abiertamente las intenciones.
  • Mantener a la otra persona atada “a la relación” sin posibilidad de planificar el futuro.

Las migajas de amor hacen que las personas se sientan dentro de relaciones tóxicas de las que puede resultar muy difícil salir. La soledad, la indefensión aprendida y la baja autoestima son las consecuencias del breadcrumbing que con más frecuencia señalan las personas afectadas, según se observa en un estudio publicado en el International Journal of Environmental Research and Public Health. Pero, ¿cómo saber si hay breadcrumbing en el amor y cuándo un hombre o una mujer "te está dando migajas"?

breadcrumbing migajas de amor
Fotografía de Cottonbro Studio (Pexels)

La dinámica del breadcrumbing

¿Quién se conforma con las migajas de amor? El breadcrumbing se utiliza principalmente en las relaciones de pareja en las que, por un lado, existe una personalidad dependiente y, por otro, una actitud contra-dependiente, que caracteriza a la pareja del dependiente afectivo. 

Lo típico de esta dinámica es la ambivalencia, que puede hacer que la relación sea interminable, aunque se perciba como insatisfactoria y perjudicial. Es precisamente esta ambigüedad e intermitencia lo que aumenta los niveles de dependencia y la ilusión de que el amor ideal imaginado pueda realizarse. La ambigüedad, de hecho, confunde y hace que quien la sufre experimente sentimientos desagradables que se reequilibran cuando la persona que te gusta o la persona amada vuelve a mostrarse amable, comprensiva y llena de amor. 

Esto puede ocurrir de muchas maneras, incluyendo el envío de mensajes o el mantenimiento del contacto virtual a través de las redes sociales. Un estudio realizado en 2020 mostró cómo el uso de las aplicaciones de citas expone más fácilmente a las personas al breadcrumbing y al ghosting. El arma más poderosa y frecuente es la ausencia, que mantiene el suspenso y crea un verdadero círculo vicioso. Un ejemplo es el silencio, que puede utilizarse de forma manipuladora para dar lugar a una verdadera forma de violencia psicológica: el gasligthing. La persona que da migajas de amor lo hace para que la otra parte:

  • permanezca enganchada sin pedir más, haciendo que esos intensos momentos de contacto sean suficientes;
  • esté dispuesta a aceptarlo de nuevo cuando reaparezca.

Por lo tanto, se puede decir que, en cierto sentido, existe una verdadera manipulación. Siendo plenamente consciente de que no hay que contentarse con migajas, se encuentran numerosas dificultades para terminar la relación por seguir mendigando migajas de amor.

Los que utilizan el breadcrumbing en el amor saben que no pueden satisfacer plenamente los deseos relacionales de la otra parte. Darles migajas les permite, aunque sea inconscientemente, satisfacer exclusivamente sus propias necesidades. Un ejemplo de breadcrumbing es el benching, que consiste en dejar en el banquillo a la otra persona, mantenerla de reserva.

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¿Qué motiva la manipulación?

Las motivaciones que llevan al manipulador afectivo a utilizar el breadcrumbing son múltiples y dependen de algunas cosas como las siguientes:

  • de la personalidad;
  • de las dinámicas relacionales que uno ha aprendido, sobre todo en la infancia con sus cuidadores.

¿Cómo es quien te da migajas de amor? El breadcrumber no es una persona sin corazón, sino que tiene verdaderas dificultades relacionales y emocionales, por lo que no puede conectar con otras personas porque, en primer lugar, no puede conectar consigo mismo. Este modo relacional inmaduro y autorreferencial suele provenir de una baja autoestima velada y oculta.

El breadcrumbing es también típico de la persona narcisista en pareja. ¿Qué puede alimentar más la autoestima que alguien que nos admira o nos desea? Se aprovecha de otra persona para escapar de los sentimientos de miedo, ansiedad e incertidumbre que, de otro modo, no sería capaz de manejar. La inseguridad patológica también conduce a un deseo de control, que se implementa a través de ofrecer migajas de amor. 

El poder de las migajas de amor:

  • alimentan la esperanza en la otra persona;
  • mantienen atada a la persona a la relación;
  • aumentan la sensación de poder del breadcrumber.
breadcrumbing salir
Fotografía de Masha Raymers (Pexels)

Breadcrumbing: cómo salir y no conformarse con migajas de amor

¿Cómo reaccionar ante el breadcrumbing y acabar con el círculo vicioso? Solo la víctima puede poner fin a la relación empobrecedora. ¿Pero cómo? Veamos los pasos más importantes que hay que dar:

  • Lo primero es tomar conciencia de estos mecanismos. La otra persona, que satisface sus necesidades a través de la manipulación, no siente ninguna necesidad de acabar esto, y mucho menos de cambiar su actitud.
  • Intentar centrarse en los propios deseos. A menudo, la víctima piensa que no merece más, justifica a la otra persona de forma exagerada y deja de lado sus propias necesidades. En una relación, los deseos y necesidades de ambos miembros de la pareja son importantes.
  • Expresar lo que se piensa. Los sentimientos de inseguridad y la represión de las emociones son la consecuencia directa de una actitud manipuladora. Abrirse a la confrontación permitiría expresar las intenciones y expectativas propias y ajenas, poniendo freno al círculo vicioso en el que está inmersa la relación.
  • Establecer límites y mantenerlos. No siempre es fácil ser consciente de ser víctima de la manipulación, por lo que es fundamental protegerse intentando ser tú la primera persona que respeta lo que quiere. Si no lo haces tú, la otra persona tampoco siente que deba respetar nada y se aprovechará de ello.

Aunque la otra persona puede presentar grandes dificultades relacionales y pueda desencadenar sentimientos de culpa y desconfianza, es prioritario cuidarse de uno mismo, de las propias necesidades y deseos, y si es necesario ir al psicólogo. Decidir no conformarse con las migajas de amor de otra persona no es ser egoísta, sino quererse más.

Con el apoyo de un psicólogo, como un psicólogo online de Buencoco, puedes aprender a no caer en trampas emocionales y a buscar relaciones amorosas que realmente te hagan feliz.

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